He esperado mucho este viernes, tal vez más de lo que deba esperar, lo mas curioso es que lo vengo esperando hace un poco más de un mes pero a la vez no quiero que llegue, no quiero que llegue por varios motivos, pero llegó, y esto fue lo que ocurrió.
Al promediar las 6 y 45 de la mañana mi televisor se prende en el canal 3 y ahí esta Alberto Beingolea con Daniel Peredo en una repetición de partido aparte, apago inmediatamente y empieza mi debate diario entre ir o no a trabajar, como es costumbre, mi razón le gana a mi pereza y termino levantándome como zombie en Thriller, al hacerlo no tengo más remedio que depositar mi cuerpo aún pesado, en la ducha y es ahí, con las primeras gotas que caen sobre el rostro, en que me doy cuenta que estoy desnudo en la ducha y no tengo otra opción que ir a trabajar, así que ya resignado, tomo el shampoo y jabón y culmino con el proceso, ya se me ha hecho tarde, son las 7 y 15 y estoy en el paradero, para variar la “25” pasa repleta, no entra nadie, así que espero otra y lo mismo ocurre, cuando veo mi celular son las 7 y 40, no hay forma que llegue temprano en micro, así que muy a mi pesar tomo un taxi, cabe mencionar que se me hizo tarde porque fui en terno, tenía un entrevista, que venía esperando hace poco más de un mes, pero que ya no quería tener, así que siendo viernes, y con un sol que se veía más naciente que en Japón, estaba enternado.
Una vez en el taxi, me pongo a leer mi depor, y reparo que me he olvidado mi maletín, en donde está mi ropa para, horas más tarde, disputar nuestro lugar en la final de la copa pecsa, así que regreso con el taxi hasta mi casa y recojo lo olvidado y sigo a mi trabajo.
(…)
Cuando recibo el mail para disputar la copa de pecsa, empecé a imaginarme en el ecran de mi cabeza como alzaba la copa con un gol al último minuto luego de tapar un penal. No tomó mucho tiempo para armar el equipo, toda el área formó parte del equipo y algunos jales de otros lados, todos estábamos nerviosos por el debut, el partido en teoría era fácil, jugábamos contra Clínica el Golf, que le habíamos ganado todos los partidos que habíamos jugado antes con ellos; ese día el equipo se paró con Manos de mantequilla Luís en el arco, el Doc Renato, Diego Castillo y Edwin en la zaga, Carlos al medio y Oscar de 9, por culpa del arquero nos ganaron 4 a 2.
La siguiente semana jugábamos un partido vital contra PES, Clínica el Golf, perdió contra la Notaría Murguía, que había ganado su partido, con lo que la tabla decía que Murguía era el puntero con 6 puntos, luego Clínica con 3 y de ahí Legal con 0 y PES con 0, ese día ganamos por walk over así que compartíamos el segundo lugar con Clínica pero por mejor diferencia de goles, clasificábamos.
La última semana del grupo dependíamos de nosotros mismos, y confiábamos en algunos resultados, entre ellos, que PES no se presente y pierda por walk over, pero eso no ocurrió, sólo se presentaron 4 de PES y Clínica les metió 13 goles a 1, con ese resultado nosotros ya no podíamos alcanzar a la Clínica, así que si queríamos clasificar teníamos que eliminar al puntero, que mantenía puntaje perfecto y números envidiables, y debíamos hacerlo por 7 goles de diferencia; debo decir que ese fue el mejor partido del campeonato, todos dimos todo, y ganamos 10 a 3, clasificamos a punta de huevos, así que en la semifinal nos esperaba GLP, actual campeón, y el partido era el viernes que tanto estaba esperando.
(…)
Una vez en la chamba, empecé a desarrollar mi labor diaria, sólo que en terno, era el punto ya que todos van casuales, finalmente pasó la mañana sin novedad en el frente, por la tarde fuimos a almorzar por el cumple del Doc, Renato y de Luís. Al terminar fui a mi entrevista, me parece que me fue bien, la chica que me entrevistó era muy guapa, lo que me distraía por momentos, pero me parece que deje bien claro que era lo que quería, al terminar regresé a mi oficina a terminar de trabajar, acto seguido partí a la PUCP a recoger mi certificado por haber hecho un curso corto de especialización, como comprenderán estaba contra el tiempo, ya eran las 7 el partido empezaba a las 8 y 30, y estaba en la Cato, así que tomé un taxi y llegué 8 en punto, nos cambiamos rápido y salimos al campo, fue un partido para el olvido, regalamos el primer tiempo, y eso nos pasó factura, perdimos 4 a 3, dejando todo en el campo, al terminar el partido las caras largas habituales pero no había tiempo para lamentos, un poco más tarde era el tono por el cumple de Luís en Gótica, es por eso que salimos raudos, llegué a mi casa, me bañe y me cambié, llamé a Dani para ver como hacíamos y me dijo que no podía ir porque estaba cansada, así que llamé al Doc Thomas para ver como hacíamos, me dijo que caiga a su casa y de ahí salíamos hasta Larcomar.
Al llegar no había un alma en la discoteca, eran las 11 y 30 y no había nadie, llamamos a Luís para ver donde estaba y dijo que ya estaba llegando, así que lo esperamos, total no había otra opción, Luís llegó a las 12 y 45 y ya había algo de gente, justo cuando ya me estaba haciendo la idea lo difícil que sería pararme y buscar una flaca para la noche, y estaba por proponerle al Doc, ir a “cazar” Luís saluda a dos niñas que habían estado al lado del Doc y mío todo el tiempo, nos metimos a la conversación, y resultaron ser amigas del colegio de Luís.
Una se llamaba Cecilia (hasta el nombre era bonito, me recordó el nombre de una de mis canciones favoritas del álbum enemigos íntimos de Fito y Sabina) y la otra no recuerdo como se llamaba, pero para efectos narrativos le pondremos charmander (cualquier parecido con el “pokemon” es pura coincidencia). Luís se fue y nos quedamos los 4, empezamos a tomar varias cervezas y a conversar de algunos temas y fue inevitable hacer planes con alguna de ellas, así que como el Doc, no me decía nada, una vez las mujeres se fueron al baño, le dije al Doc, que yo iba a intentarlo con Cecilia y que por favor “me haga la taba” con Charmander, el Doc aceptó y una vez que regresaron le dije a Cecilia para bailar, me dijo que el Doc, saque a Charmander y así fue, bailamos un rato, lal decir bailamos quiero decir, ella bailó y yo traté, Cecilia me gustó porque con lo oscuro del lugar y las chelas que tenía, se parecía a Rafaela Camet, una Voleibolista Nacional que encuentro muy atractiva, al bailar con ella sentí que me gustaba un poco más; lo que me tenía preocupado era que el Doc se aburra de Charmander y me malogre el plan que tanto trabajo me costó idear, pero al girar la cabeza y verlos bailar de forma entretenida no me preocupe; al cabo de unas 6 canciones (sin ningún perreo bien aprovechado) fuimos a mojar la garganta.
Al regresar vimos a Luís completamente borracho haciendo gestos obscenos para con la chica de turno, atinamos a sonreír y decirle bien ahí matador, el partió con algunos amigos sabrá Dios a donde y nos dejó con sus dos amigas, volvimos a tomar un poco de chela y volvimos a bailar, para mi mala suerte ningún perreo para sacarle el máximo provecho, así que, con el trago en la sangre y a punto de estar necio, me animé a bailar un poco más y soltarme de una vez, creo que no lo hice mal, en ese momento empezó la hora loca y empezaron a regalar globos, al tomar uno le hice una especie de corona y se la di a Cecilia, le quedaba lindo, continuamos bailando hasta que sucedió lo que tenía que suceder, Charmander se aburrió y se quería quitar, pero Cecilia se quería quedar, por ello dejamos que hablen y tomen una decisión mientras el Doc y yo planeábamos la siguiente movida, como los 4 ya estábamos a punto de caer le propuse comprar unas chelas más y listo caían, pero para eso tanto el Doc como yo teníamos que poner de nuestra parte para hacer de ese viernes ahora sábado un día productivo.
Cuando las chicas salieron les ofrecimos las chelas que gustosas tomaron, fue ahí que sonó Don Omar con “En su nota”, así que tomé a Cecilia de la mano y el Doc a Charmander de la cola (analógicamente hablando), aprovechamos bien la seguidilla de perreo que el Dj, generosamente había soltado, al terminar y promediar las 5 de la mañana los 4 salimos de la discoteca, primero fuimos a comer algo y luego, bueno luego, ya es otra historia.
Acá solo quería presentar lo que ocurrió ese viernes que había esperado tanto y que al final no me defraudó, porque fue un día cualquiera, que termino siendo importante, ya saben es algo que ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.
Al promediar las 6 y 45 de la mañana mi televisor se prende en el canal 3 y ahí esta Alberto Beingolea con Daniel Peredo en una repetición de partido aparte, apago inmediatamente y empieza mi debate diario entre ir o no a trabajar, como es costumbre, mi razón le gana a mi pereza y termino levantándome como zombie en Thriller, al hacerlo no tengo más remedio que depositar mi cuerpo aún pesado, en la ducha y es ahí, con las primeras gotas que caen sobre el rostro, en que me doy cuenta que estoy desnudo en la ducha y no tengo otra opción que ir a trabajar, así que ya resignado, tomo el shampoo y jabón y culmino con el proceso, ya se me ha hecho tarde, son las 7 y 15 y estoy en el paradero, para variar la “25” pasa repleta, no entra nadie, así que espero otra y lo mismo ocurre, cuando veo mi celular son las 7 y 40, no hay forma que llegue temprano en micro, así que muy a mi pesar tomo un taxi, cabe mencionar que se me hizo tarde porque fui en terno, tenía un entrevista, que venía esperando hace poco más de un mes, pero que ya no quería tener, así que siendo viernes, y con un sol que se veía más naciente que en Japón, estaba enternado.
Una vez en el taxi, me pongo a leer mi depor, y reparo que me he olvidado mi maletín, en donde está mi ropa para, horas más tarde, disputar nuestro lugar en la final de la copa pecsa, así que regreso con el taxi hasta mi casa y recojo lo olvidado y sigo a mi trabajo.
(…)
Cuando recibo el mail para disputar la copa de pecsa, empecé a imaginarme en el ecran de mi cabeza como alzaba la copa con un gol al último minuto luego de tapar un penal. No tomó mucho tiempo para armar el equipo, toda el área formó parte del equipo y algunos jales de otros lados, todos estábamos nerviosos por el debut, el partido en teoría era fácil, jugábamos contra Clínica el Golf, que le habíamos ganado todos los partidos que habíamos jugado antes con ellos; ese día el equipo se paró con Manos de mantequilla Luís en el arco, el Doc Renato, Diego Castillo y Edwin en la zaga, Carlos al medio y Oscar de 9, por culpa del arquero nos ganaron 4 a 2.
La siguiente semana jugábamos un partido vital contra PES, Clínica el Golf, perdió contra la Notaría Murguía, que había ganado su partido, con lo que la tabla decía que Murguía era el puntero con 6 puntos, luego Clínica con 3 y de ahí Legal con 0 y PES con 0, ese día ganamos por walk over así que compartíamos el segundo lugar con Clínica pero por mejor diferencia de goles, clasificábamos.
La última semana del grupo dependíamos de nosotros mismos, y confiábamos en algunos resultados, entre ellos, que PES no se presente y pierda por walk over, pero eso no ocurrió, sólo se presentaron 4 de PES y Clínica les metió 13 goles a 1, con ese resultado nosotros ya no podíamos alcanzar a la Clínica, así que si queríamos clasificar teníamos que eliminar al puntero, que mantenía puntaje perfecto y números envidiables, y debíamos hacerlo por 7 goles de diferencia; debo decir que ese fue el mejor partido del campeonato, todos dimos todo, y ganamos 10 a 3, clasificamos a punta de huevos, así que en la semifinal nos esperaba GLP, actual campeón, y el partido era el viernes que tanto estaba esperando.
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Una vez en la chamba, empecé a desarrollar mi labor diaria, sólo que en terno, era el punto ya que todos van casuales, finalmente pasó la mañana sin novedad en el frente, por la tarde fuimos a almorzar por el cumple del Doc, Renato y de Luís. Al terminar fui a mi entrevista, me parece que me fue bien, la chica que me entrevistó era muy guapa, lo que me distraía por momentos, pero me parece que deje bien claro que era lo que quería, al terminar regresé a mi oficina a terminar de trabajar, acto seguido partí a la PUCP a recoger mi certificado por haber hecho un curso corto de especialización, como comprenderán estaba contra el tiempo, ya eran las 7 el partido empezaba a las 8 y 30, y estaba en la Cato, así que tomé un taxi y llegué 8 en punto, nos cambiamos rápido y salimos al campo, fue un partido para el olvido, regalamos el primer tiempo, y eso nos pasó factura, perdimos 4 a 3, dejando todo en el campo, al terminar el partido las caras largas habituales pero no había tiempo para lamentos, un poco más tarde era el tono por el cumple de Luís en Gótica, es por eso que salimos raudos, llegué a mi casa, me bañe y me cambié, llamé a Dani para ver como hacíamos y me dijo que no podía ir porque estaba cansada, así que llamé al Doc Thomas para ver como hacíamos, me dijo que caiga a su casa y de ahí salíamos hasta Larcomar.
Al llegar no había un alma en la discoteca, eran las 11 y 30 y no había nadie, llamamos a Luís para ver donde estaba y dijo que ya estaba llegando, así que lo esperamos, total no había otra opción, Luís llegó a las 12 y 45 y ya había algo de gente, justo cuando ya me estaba haciendo la idea lo difícil que sería pararme y buscar una flaca para la noche, y estaba por proponerle al Doc, ir a “cazar” Luís saluda a dos niñas que habían estado al lado del Doc y mío todo el tiempo, nos metimos a la conversación, y resultaron ser amigas del colegio de Luís.
Una se llamaba Cecilia (hasta el nombre era bonito, me recordó el nombre de una de mis canciones favoritas del álbum enemigos íntimos de Fito y Sabina) y la otra no recuerdo como se llamaba, pero para efectos narrativos le pondremos charmander (cualquier parecido con el “pokemon” es pura coincidencia). Luís se fue y nos quedamos los 4, empezamos a tomar varias cervezas y a conversar de algunos temas y fue inevitable hacer planes con alguna de ellas, así que como el Doc, no me decía nada, una vez las mujeres se fueron al baño, le dije al Doc, que yo iba a intentarlo con Cecilia y que por favor “me haga la taba” con Charmander, el Doc aceptó y una vez que regresaron le dije a Cecilia para bailar, me dijo que el Doc, saque a Charmander y así fue, bailamos un rato, lal decir bailamos quiero decir, ella bailó y yo traté, Cecilia me gustó porque con lo oscuro del lugar y las chelas que tenía, se parecía a Rafaela Camet, una Voleibolista Nacional que encuentro muy atractiva, al bailar con ella sentí que me gustaba un poco más; lo que me tenía preocupado era que el Doc se aburra de Charmander y me malogre el plan que tanto trabajo me costó idear, pero al girar la cabeza y verlos bailar de forma entretenida no me preocupe; al cabo de unas 6 canciones (sin ningún perreo bien aprovechado) fuimos a mojar la garganta.
Al regresar vimos a Luís completamente borracho haciendo gestos obscenos para con la chica de turno, atinamos a sonreír y decirle bien ahí matador, el partió con algunos amigos sabrá Dios a donde y nos dejó con sus dos amigas, volvimos a tomar un poco de chela y volvimos a bailar, para mi mala suerte ningún perreo para sacarle el máximo provecho, así que, con el trago en la sangre y a punto de estar necio, me animé a bailar un poco más y soltarme de una vez, creo que no lo hice mal, en ese momento empezó la hora loca y empezaron a regalar globos, al tomar uno le hice una especie de corona y se la di a Cecilia, le quedaba lindo, continuamos bailando hasta que sucedió lo que tenía que suceder, Charmander se aburrió y se quería quitar, pero Cecilia se quería quedar, por ello dejamos que hablen y tomen una decisión mientras el Doc y yo planeábamos la siguiente movida, como los 4 ya estábamos a punto de caer le propuse comprar unas chelas más y listo caían, pero para eso tanto el Doc como yo teníamos que poner de nuestra parte para hacer de ese viernes ahora sábado un día productivo.
Cuando las chicas salieron les ofrecimos las chelas que gustosas tomaron, fue ahí que sonó Don Omar con “En su nota”, así que tomé a Cecilia de la mano y el Doc a Charmander de la cola (analógicamente hablando), aprovechamos bien la seguidilla de perreo que el Dj, generosamente había soltado, al terminar y promediar las 5 de la mañana los 4 salimos de la discoteca, primero fuimos a comer algo y luego, bueno luego, ya es otra historia.
Acá solo quería presentar lo que ocurrió ese viernes que había esperado tanto y que al final no me defraudó, porque fue un día cualquiera, que termino siendo importante, ya saben es algo que ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.