Joaquín no tenía planes para el 31, había
quedado que lo iba a pasar con Raúl porque necesitaban salir y despejar la
mente. Unos días antes del 31 Jorge y Ricardo le propusieron ir a Chincha,
había una fiesta en una hacienda conocida y todo pintaba interesante. Joaquín
le dijo a Raúl cual era el plan y acordaron salir rumbo a Chincha.
Habían acordado encontrarse en la casa de
Ricardo a las 10 de la noche para llegar a Chincha antes de las 12. Se
demoraron porque Ricardo no había cenado así que lo esperaron. Finalmente
salieron 10 y 30 rumbo a Chincha. Cuando estaban por llegar y el auto andaba a
150km/h se reventó el neumático posterior. Felizmente no pasó nada, se
estacionaron en plena carretera a las 11 y 30 de la noche para cambiar la
llanta pero... no había gata, así que tuvieron que buscar una grúa, fue en ese
momento que Joaquín, en el sentido de aliviar la tensión de la mala suerte,
dijo:”acá hay un cacanero” (expresión que se usa para graficar la relación
homosexual de alguien y que por tanto, se cree trae mala suerte). Cerca de las
12 y 10, llegó la grúa, cambió la llanta y siguieron su camino. Llegaron cerca
la 1 a la fiesta que estaba en muy buen ambiente, se instalaron y comenzaron a
tomar. Al rato, Raúl se topó con una amiga y como ella había ido con amigas se
unieron al grupo. Cada quien formó pareja con alguna amiga. Se perdieron entre
tanta gente que había.
Jorge se perdió con Ale, estuvieron bailando
un buen tiempo, hasta que la salsa hizo su efecto y empezaron a besarse, hasta
perderse en la multitud. Ricardo se perdió conla menor del grupo, Valeria, una
chica que tenía las cosas bien claras y que en un momento de la noche le dijo a
Ricardo “es que no todo es sexo en esta vida” pero esa noche tuvieron sexo.
Joaquín se perdió con Andrea, una chica algo tímida, esas que aparentan ser
tímidas delante de la gente pero que se las saben todas. Le gustó desde que la
vio, no se despegaba de una de sus amigas, pero miraba a Joaquín desde que llegó,
era de las más bonitas del grupo, pasó un buen rato para que él se acerque y
hablen, le gusto que aparte de ser tímida, sea interesante. Es gracioso como es
una característica de este tipo de gente, no hablan porque guardan mucha
información para sí, de todo lo que observan. Bueno salieron a bailar, algo que
Joaquín no hace bien, y una cosa lleva a la otra, terminaron besándose y perdiéndose
en la hacienda.
Raúl por su parte parecía tener una química no
habitual en él con su amiga. Ellos si congeniaron desde que se vieron, a decir
verdad, a todos les pareció que ya habían tenido algo antes. Empezaron a tomar,
luego se fueron a bailar y finalmente terminaron en la piscina cumpliendo con
el deber.
Al promediar las 5 de la mañana los 4 se
juntaron para intercambiar experiencias y juraron no contar nada de lo que
había sucedido para que nadie malinterprete la situación. Comieron el aguadito
prometido y partieron rumbo a Lima a las 6 de la mañana.
Cuando estaban por la carretera, Ricardo
decidió estacionar y dormir un rato, 3 horas después intentaron prender el auto
para seguir el camino pero el carro no prendía, una vez más Joaquín dijo “Acá
hay un cacanero”. Pidieron una grúa y a las 11 salieron a Lima. Llegaron y
fueron a tomar desayuno, prometiendo volverse a ver para continuar ese periplo.
Antes de despedirse, Joaquín notó que había un CD de George el Curioso (un
monito que sale en programas para niños) y llegaron a la conclusión que Ricardo
era el cacanero y que mantenía relaciones prohibidas con chibolitos. Se rieron
y cada uno se fue por su lado, habiendo pasado un 31 de octubre muy distinto
del que cada uno habría contado.
El video de entrada guarda cierta relación
con la situación de uno de los personajes, que insistió en colocarlo…3,2,1 que
se joda la huevada.
Ya saben que esto, es algo que ALGUIEN TIENE
QUE DECIRLO.