jueves, 27 de diciembre de 2012

Toda la verdad sobre el 31 de Octubre



Joaquín no tenía planes para el 31, había quedado que lo iba a pasar con Raúl porque necesitaban salir y despejar la mente. Unos días antes del 31 Jorge y Ricardo le propusieron ir a Chincha, había una fiesta en una hacienda conocida y todo pintaba interesante. Joaquín le dijo a Raúl cual era el plan y acordaron salir rumbo a Chincha.

Habían acordado encontrarse en la casa de Ricardo a las 10 de la noche para llegar a Chincha antes de las 12. Se demoraron porque Ricardo no había cenado así que lo esperaron. Finalmente salieron 10 y 30 rumbo a Chincha. Cuando estaban por llegar y el auto andaba a 150km/h se reventó el neumático posterior. Felizmente no pasó nada, se estacionaron en plena carretera a las 11 y 30 de la noche para cambiar la llanta pero... no había gata, así que tuvieron que buscar una grúa, fue en ese momento que Joaquín, en el sentido de aliviar la tensión de la mala suerte, dijo:”acá hay un cacanero” (expresión que se usa para graficar la relación homosexual de alguien y que por tanto, se cree trae mala suerte). Cerca de las 12 y 10, llegó la grúa, cambió la llanta y siguieron su camino. Llegaron cerca la 1 a la fiesta que estaba en muy buen ambiente, se instalaron y comenzaron a tomar. Al rato, Raúl se topó con una amiga y como ella había ido con amigas se unieron al grupo. Cada quien formó pareja con alguna amiga. Se perdieron entre tanta gente que había.

Jorge se perdió con Ale, estuvieron bailando un buen tiempo, hasta que la salsa hizo su efecto y empezaron a besarse, hasta perderse en la multitud. Ricardo se perdió conla menor del grupo, Valeria, una chica que tenía las cosas bien claras y que en un momento de la noche le dijo a Ricardo “es que no todo es sexo en esta vida” pero esa noche tuvieron sexo. Joaquín se perdió con Andrea, una chica algo tímida, esas que aparentan ser tímidas delante de la gente pero que se las saben todas. Le gustó desde que la vio, no se despegaba de una de sus amigas, pero miraba a Joaquín desde que llegó, era de las más bonitas del grupo, pasó un buen rato para que él se acerque y hablen, le gusto que aparte de ser tímida, sea interesante. Es gracioso como es una característica de este tipo de gente, no hablan porque guardan mucha información para sí, de todo lo que observan. Bueno salieron a bailar, algo que Joaquín no hace bien, y una cosa lleva a la otra, terminaron besándose y perdiéndose en la hacienda.

Raúl por su parte parecía tener una química no habitual en él con su amiga. Ellos si congeniaron desde que se vieron, a decir verdad, a todos les pareció que ya habían tenido algo antes. Empezaron a tomar, luego se fueron a bailar y finalmente terminaron en la piscina cumpliendo con el deber.

Al promediar las 5 de la mañana los 4 se juntaron para intercambiar experiencias y juraron no contar nada de lo que había sucedido para que nadie malinterprete la situación. Comieron el aguadito prometido y partieron rumbo a Lima a las 6 de la mañana.

Cuando estaban por la carretera, Ricardo decidió estacionar y dormir un rato, 3 horas después intentaron prender el auto para seguir el camino pero el carro no prendía, una vez más Joaquín dijo “Acá hay un cacanero”. Pidieron una grúa y a las 11 salieron a Lima. Llegaron y fueron a tomar desayuno, prometiendo volverse a ver para continuar ese periplo. Antes de despedirse, Joaquín notó que había un CD de George el Curioso (un monito que sale en programas para niños) y llegaron a la conclusión que Ricardo era el cacanero y que mantenía relaciones prohibidas con chibolitos. Se rieron y cada uno se fue por su lado, habiendo pasado un 31 de octubre muy distinto del que cada uno habría contado.

El video de entrada guarda cierta relación con la situación de uno de los personajes, que insistió en colocarlo…3,2,1 que se joda la huevada.

Ya saben que esto, es algo que ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.

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