martes, 26 de noviembre de 2013

No lo intentes demasiado



Hace un par de días estuve viendo comerciales antiguos en You tube (la ley seca no me dio muchas alternativas) y me pegué en los que sacó Sprite en su momento, uno de ellos decía “Las chicas huelen tu desesperación”, eso me recordó a un pata que conozco y también a varias actitudes que he tenido  a lo largo de mis 27 años. A esto hay que agregarle que me he afanado con una serie gringa “How I met your mother”, que en sus primeros capítulos cuenta como un chico como cualquier otro, enamoradizo como yo, decide que ya ha estado solo mucho tiempo y quiere conseguir novia, es así que ve a una de las protagonistas (Cobie Smulder, mujer demasiado guapa) y en el acto se enamora de ella. Al principio hay onda entre los dos pero él se afana muy rápido con ella y quiera acelerar el proceso del enamoramiento y resumirlo en un solo encuentro, la agobia con sentimentalismos bobos (dónde lo vi antes?) y comete el terrible error de decirle, a los dos días de conocerla, que se enamoró de ella, como es de esperarse ella se asusta y lo que podía sentir por él se esfuma por su tonto apresuramiento.

Sobre esto quiero hablar hoy, sobre como a veces, forzamos las cosas – de manera involuntaria claro – y terminamos por malograr algo que pudo ser bueno, genial, grandioso o desastroso.

Pero cuales pueden ser los supuestos para que estemos ante esta situación, a continuación propondré 3 de ellos:

1)    Conoces a alguien en cualquier situación, alguien que te gusta y que aparentemente tú también.

2)    Hace un tiempo conoces a alguien, digamos que son del mismo círculo, te provoca saludarla, hablarle y te das cuenta que algo puede pasar, tal vez notas que la otra persona trabas no pone.

3)    Digamos que conoces a alguien y que son “amigos”, te gusta esa persona y en vez de ir con calma para saber si hay agua en esa piscina, decides apurarte y terminas por agobiar a la otra persona hasta el punto de aburrirla; incluso no te importa denigrarte y perder el poco orgullo que te queda con tal que te paren bola.

Seguramente hay más supuestos pero creo que esos 3 son relevantes. En fin, en estos supuestos se da (o al menos eso creo) que el interesado enfoca equivocadamente su atención y esfuerzos en conquistar a la otra. El tema es que exageran las cosas y no saben manejar la situación.

Paños fríos  porque las flacas huelen la desesperación, como dice el reclame de Sprite, puede que le gustes pero tus actitudes terminen por asustarla y luego la cagas. Ahora elaboraré una lista de cosas que hacemos y que NO deberíamos decir o hacer cuando alguien te gusta o interesa como flaca:

1)    Decirle que te gusta la primera vez que se ven (ok, es un arma de doble filo, puede que funcione alguna vez pero lo más probable es que termines por frikear a la chica) o decírselo siempre y en todo momento, no es necesario decirlo tanto, sólo una vez bien dicho, en el momento adecuado.

2)    Llamar o mensajearla ni bien se despidieron. Si le caíste en gracia, retírate cuando vas ganando, no debes dejar que la ansiedad te gane y termines por perder la oportunidad.

3)    NUNCA PERO NUNCA mandes indirectas a través de las redes sociales. Esos nicks con frases de canciones, películas o inspiraciones tuyas, no las publiques por favor, si quieres decir algo hazlo de frente no con indirectas además no es sano dar lástima en público sólo para que la chica que te guste lo lea y le importe un carajo.

4)    No la busques a toda hora. Demuéstrale que te interesa pero deja momentos para que te extrañe un poco.

5)    Evita el gileo monse. Es decir, no la adules tanto, no busques conversación por cualquier cosa, no le demuestres que mejor eres su amigo y no su flaco. Recuerda que las mujeres buscan un hombre, alguien que las haga sentirse seguras, no un niño en el cual confiar ser besties for ever.

6)    Si es que no se conocen mucho o recién lo están haciendo, evita cansarla con tus excesivas atenciones, si bien es cierto que debes hacer una movida rápida pero efectiva para que te recuerden, para que sepan que existes y no sólo eso, para que sepan que puedes ser alguien para ellas, no debes exagerar porque con tantas atenciones podrías caer en la friendzone.

7)    No le hables de tus ex. Cuando por fin te quedes a solas con ella y no tengas temas de conversa es preferible el awkward silence que hables de tus ex, eso le jode a cualquiera, puede que pienses que la estás comparando.

8)    Ligado al punto anterior, cuando por fin te quedas solo con ella y tengas que conversar, muéstrate seguro, con confianza, siempre mírala a los ojos, de vez en cuando sonríe, no hagas chistes tontos ni incómodos. No te proyectes una vida juntos con tus diálogos enamoradizos, be cool y maneja la situación, que sepa que te interesa más por tu lenguaje corporal que por las huevadas que puedas decir.

9)    NO HABLES COMO RETRASADO EN LOS CHATS. Las onomatopeyas estaban bien cuando estabas en colegio, ahora sólo dan pena. Entiende que ese estilo de gileo NO FUNCIONA, NO SON TIERNAS y NO TE HACEN VER VULNERABLE, te hacen ver como un pobre huevón.

10) No te emborraches con ella. Es decir no seas tú el único borracho, ella obvio se va a moderar pero tú no te puedes exceder porque sólo harás el ridículo  de ti mismo y tu imagen puede sufrir un daño irreparable.

11) No hagas esfuerzos sobrehumanos delante de mucha gente por verla. Es decir, si por ejemplo, hay una fiesta o reunión, no le digas a sus amigas que la lleven, no le digas a ella con incansable insistencia que asista, que te mueres de ganas de verla y estar con ella toda la noche. Simple, ella no irá o si va, irá con otro.

12) Finalmente, no hagas el ridículo público diciéndole lo guapa que es, darle besos que no tienen destino, decirle cosas lindas sin que obtengas respuesta, más aún cuando a éstas alturas ya debes estar en la friendzone (y esto es), no lo intentes demasiado, si ya fue, ya FUE, y por tu culpa.

De hecho debe haber más actitudes que no debes tomar ni adoptar. Sé que es difícil porque uno cree que hace lo correcto pero, apártate un momento, piensa y actúa, date cuenta que lo estás haciendo mal y tal vez puedas perder la oportunidad que tienes con tu futura chica. Pero si hiciste todo esto y aún así tienes una posibilidad con la chica, Dios es grande, hombre piénsalo bien y cambia de actitud, es obvio que ella quiere contigo pero ten por seguro que NO ASÍ.

Bueno ya saben que esto es algo que… ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Qué somos?


Este tema lo he querido tocar hace buen tiempo. Intentaré responder esa interrogante que muy distinto a lo que se piensa, se la formulan tanto los hombres como las mujeres. Esto se debe a que la “pendejada” no sólo es atribuible al hombre, hay que tener bien claro que la mujer a diferencia del hombre es más astuta, sabe mentir, a veces hasta lo disfrutan.

Si ellas quieren hacer algo lo harán sin remordimientos y es muy probable que nunca te enteres, a diferencia del hombre, que es más torpe, si hace algo, deja cabos sueltos, le cuenta a todo el mundo y a la larga todos se enteran lo que hicimos. Pero bueno, me estoy desviando del tema, sólo quería demostrar que esa pregunta la hacen los hombres y mujeres casi en igual porcentaje.

Antes que nada quiero empezar diciendo que esta pregunta surge cuando no tenemos claro porque hemos dado un paso grande (chape o sexo) sin ser absolutamente nada pero que queremos serlo. Pero porqué o cómo llegamos a este punto?

Es que cuando sales con alguien es porque al menos algo bueno le ves, no creo que quieras perder el tiempo con alguien a quien no le encuentras nada bueno. Salvo que sean amigos (pero eso sólo pasa en 3 supuestos ya descritos en otro post). Bueno, cuando la noche avanza, la compañía es buena, el alcohol hace efecto y el deseo aumenta, suele suceder, porque uno no es de piedra, que el impulso sexual aparezca y empieces por rozar su piel (tal vez las manos, o brazos o piernas) o aprovechando la música alta, te acercas y dices cosas al oído, rozando los labios con la oreja.

Cuando todo esto o alguna cosa sucede, es casi siempre inevitable que todo lo contado hasta ahora, termine en por lo menos un beso, beso que de ser bueno, luego desencadenará en tocamientos, apretujadas y finalmente en sexo casual. Finalmente, culminado el acto, esa pregunta absorberá la mente de alguno o de los dos, pero difícilmente la formularán al otro.

Otro  caso sería aquel en el que llevas saliendo con alguien por digamos 2 meses, hasta ahora no pasó nada mas allá de un beso. Son exclusivos uno del otro, lo que implica que en principio no pueden a otras personas, se celan, salen a comer, a bailar, al cine, pero no son novios o enamorados y alguno o los dos se preguntan ¿qué somos?

En ambos casos hay un alto porcentaje que no sean nada y que nunca lo sean. Si alguien quiere tener algo serio contigo lo va a tener y rápido, no andará con rodeos; si realmente le importas a alguien, créeme que te lo dirá porque no querrá perderte odiará verte con otra persona, que otro te llame, esa persona querrá que seas su novi@; pero si no quiere nada, pues te quedarás en el limbo de saber que estás perdiendo el tiempo y lo que creer que tienes no es nada.

Comprende que si la duda te carcome el cerebro, si no sabes que responderá si preguntas, si tiraste, chapaste o tienes tiempo saliendo sin que nada concreto ocurra, lo más probable es que no pase nada serio entre ustedes y la respuesta que buscas sea que solo fuiste un “one night only” o un “voy viendo que pasa hasta que algo mejor ocurra”.

Si estás en ese supuesto, ten huevos para desilusionarte (no quiero creer que te enamoraste) de esa persona y sigue con tu vida. Ya llegará alguien que te valore como mereces y sino, pues bien dice el dicho, “mejor solo que mal acompañado”.


Bueno ya saben que esto es algo que… ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.

Primer beso


Tenía 15 años, ya estaba por terminar 5to de secundaria. Había terminado la relación (habían terminado conmigo) con mi flaca 2 meses antes. El viaje de misiones era lo que cualquier colegio normal llamaría viaje de promoción. Mi mejor amigo era Juan Fernando Layme (ahora no sé nada de él) y algunos lornitas del salón, nunca fui muy popular, hasta ese viaje.

Se había programado viajar para evangelizar un par de pueblos de Huaráz. Es claro que todos queríamos saltarnos esos 5 días en sabrá Dios donde e ir directo a los tonos pero teníamos que asistir a las charlas, catequesis, grupos de oraciones, etc.

Finalmente la evangelizada terminó y enrumbamos a la ciudad de Huaráz. Al llegar, ya me había amistado con quien hasta hoy es uno de mis mejores amigos, Manuel; por esos días Manuel andaba de novio con una chica del otro salón, Diana, así que no pude pasar mucho tiempo con él. Juan Fernando y “mi grupo” estaban ocupados viendo otras cosas, así que no tuve más opción que acoplarme con la “gentita” del salón, dentro de ellos, estaban Raffo Graña, Raúl Shimabuku, Edward Mavila y Jorge Gonzales.

De todos ellos, conservo amistad con Raffo, Edward y Jorge, aunque sólo veo a Jorge. Bueno, fue por ello que compartí habitación con ellos. El primer día antes de salir a juerguear, el chino me dijo: “oe, V, quiere agarrar contigo, así que a partir de hoy irás con nosotros a todos lados.”

V, era una chica guapa, tenía la apariencia de no matar ni una mosca, pero ya sabemos lo que dice el dicho, “Líbrame de las aguas mansas que de las bravas me libro yo”. Hasta ese día, no tenía idea quien era ella, es más ni sabía que estaba en la promoción, y no porque yo haya sido un bacancito, sino porque siempre fui tímido para socializar con las chicas, ergo, no pasaba mucho tiempo con ellas (por no decir casi nada). Hay que mencionar que la pequeña y dulce V, tenía enamorado, pero al parecer, le divertía engañarlo.

Como ya dije, desde el primer día paraba con esta nueva gente y había dejado de lado a mis amigos; al subir al nuevo bus, con la nueva gente, noté que todos estaban emparejados, todos menos V, por lo que amablemente me sentó a su lado, al lado de la ventana. Yo estaba sumamente nervioso porque no sabía que esperar y mucho menos que hacer, me acababa de enterar que ella tenía flaco y jamás pensé que lo traicionaría. Cuando dudaba entre hablarle o no, la radio soltó  “Es por ti” de Juanes, canción que ella cantaba completa…”tus ojos me llevan lentamente al sol y tu boca me habla del amor y el corazón, tu piel tiene el color de un rojo atardecer”. Recuerdo muy bien esa canción pues fue la canción que sonaba cuando besé a V y no sé bien si fui yo el que empezó o el porqué lo hice o si sabía lo que estaba haciendo. Lo haré bien? Pensaba mientras la besaba con los ojos cerrados, porque me dijeron que así es mejor. Paramos, nos vimos un rato, como quien dice que estamos haciendo, y volvimos a empezar. Todo el camino nos besamos.

Luego de la primera tanda de besos largos vino la clásica conversación para conocernos, claro que abrazados y dándonos besitos esporádicos. Intercambiamos datos unos 10 minutos y continuamos besándonos, no eran besos sexuales, esos que son cargados de emociones y tensión, por el contrario, eran besos tiernos, suaves, enamoradizos. Fue la primera de muchas veces en que el ecran de mi cabeza proyectaba una vida juntos, claro que esto jamás pasó. Ni bien llegamos al hotel (cada quien con su grupo) y le conté a los chicos, ellos tiraron todas mis ilusiones al piso.

Me dijeron que ella había agarrado con todos y que así era ella, no tomaba a nadie enserio, ni a su novio, a quien le contaba cada infidelidad y la mía no sería la excepción. Bueno, luego que me dijeron todo eso, la fui a buscar y reclamarle (no sabía bien qué o porqué) su actitud.

Ella se puso a llorar y entre lágrimas (de cocodrilo) me decía que sí le gustaba  pero que su relación era todo lo que tenía y que no sabía porqué hacía ese tipo de cosas. Le dije que a mi me gustaba y que me jodía esté con alguien que no quiere. No respondió más, no volvimos a hablar hasta llegar a Lima.

Llegando, ella le contó a su novio, con lujos y detalles, todo. Obviamente, él me quería sacar la mierda, cosa que no consiguió gracias al apoyo de un amigo en un quinceañero, pero esa ya es otra historia.


He querido contar como fue el beso que más me marcó a esa edad, claro que no fue el primero, pero si el primero que recuerdo con tanto detalle. Espero les haya gustado, igual ya saben que esto es algo que … ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.