viernes, 23 de abril de 2010

Sofía


Cuando uno tiene 13 años, la vida es más complicada que la actual, de eso soy un creyente fiel, cuando yo tenía 13 años estaba en 3ro de secundaria, edad bastante complicada ya que es la edad del cambio; cambias por ejemplo de gustos, te empiezan a gustar más las niñas (no digo que no te gusten, pero de niños como que las niñas… son eso niñas), cambias de cuerpo, empieza la época del desarrollo, en fin hay muchos cambios, cambias de actitud entre otros cambios.

Es en este marco, que se desarrolla la siguiente historia.

Estaba en el salón de clases, lo recuerdo bien 3ro A, estaba sentado al final de la 5ta fila, justo detrás de Sofía Wilsterman, (obvio la chica que me gustaba en esa época) Sofía era una niña bastante más alta que yo, yo era un renacuajo de metro veinte y ella me sacaba 4 cabezas, recuerdo bien que era viernes y justo acaba la clase de “spelling” con Sister Marlita, faltaban 3 minutos para el recreo grande y Sofía, voltea moviendo al compás del viento su melena dorada como el sol, me pregunta: “ Felipe vas a la fiesta de Ricardo?” “De hecho bailamos una canción”

Ni enterado que Ricardo daría una fiesta, esta bien, no era de los populares en esa época, mi momento llegaría más adelante ese mismo año, pero hasta ese momento no lo era, obvio que le dije que sí, y que de todas maneras bailaríamos juntos, lo que la bella Sofía no sabía, era que ella me gustaba y mucho, todo lo que restó del día ensayaba y ensayaba pasos de baile de la época (locomía estaba de moda).

Al día siguiente, hice mis cosas súper temprano, (porque es gracioso como cuando uno tiene algo importante que hacer siempre hace las cosas con tiempo, es decir te levantas súper temprano por la emoción, te bañas muy rápido te cambias estas listo y…. aún faltan algunas horas para el evento) y aún faltaban 2 horas para la fiesta pactada a las 6 de la tarde, decidí salir más temprano, así que llegue a la casa de Ricardo 1 hora antes, al verme se mostró sorprendido y sin asco me preguntó… ¿ Quién eres y quién te ha invitado?... la verdad no le contesté, hice lo único que pude hacer en ese momento, media vuelta y salir, esperé hasta las 7 y por fin entré, entré con la gente que llegaba, cuando me instalé, trate de encontrar a mis amigos, y no encontré a ninguno, así que decidí tomar una gaseosa comer unos chizitos y sentarme por ahí, cuando me disponía a empujarme una puñado de chizitos hizo su entrada Sofía… Dios que bella estaba, se me cayeron todos los chizitos y me oculte detrás de la mesa.

Ya eran las 9 y estaba con sueño, me había pasado casi toda la fiesta en la mesa, ocultado, de no ser por los 2 minutos que ocupe en ir al baño y regresar, cuando decidí irme; es así que cuando caminaba a la puerta de salida alguien me toca el hombro y me dice “No te pensarás ir y no cumplir con tu promesa no?” Ahí se me paró el corazón por primera vez… no me salían las palabras, creo que la bella Sofía notó eso y por eso sonrió y m dijo, “vamos, hay que bailar”, cuando estábamos cruzando la pista de la mano, demás está decir que sentía que estaba marchando al altar y si en ese momento estaba algún cura, le decía que me case en el acto; pero todo en esta vida no es perfecta, cuando ella puso mi mano en su delicado y bronceado hombro, alguien me la sacó de golpe, era su novio, un gandul 2 años mayor que ella, me dijo que me vaya, que él bailaría con ella, ella me miraba con pena, pero note que se reía un poco y luego algo le dijo al tipejo ese que ambos sonrieron.

Después de eso me fui y cuando estaba cruzando la calle, alguien me llama y al voltear era ella, me pide disculpas y me da un beso en la mejilla, dije beso porque fue un beso, el más lindo de todos, no me dio el cachete, sino sus lindos labios, la noche había valido la pena, camine hasta mi casa, como flotando, al llegar me sentí el hombre más feliz del mundo…

Claro que días después me olvidaría de ella porque aparecerían otras en mi vida, como por ejemplo tiempo después mi primera enamorada oficial, Sandra, pero esa ya es otra historia, acá solo quería contar como me enamoré por primera vez de alguien que tal vez, y sólo tal vez, quería bailar conmigo de verdad y no se pudo, es algo pendiente, así que si bella Sofía, lees esto, me debes, o nos debemos un baile, pues ya sabes, es algo que ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.

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