Joaquín sabía que en esa fiesta algo iba a suceder, realmente él tenía planeado que algo pasara ese día, es más se lo había comentado a Borat semanas antes, pero jamás imagino que el destino jugaría con él otra vez.
Se vistió para la ocasión, y fue a la casa de Antuanet, se suponía que irían en grupo, pero al final sólo fue con Antuanet y su novio, al llegar encontró a sus amigos del trabajo y se juntó con ellos, la fiesta empezó y todos estaban bailando; Joaquín estaba sentado solo, un poco mirando el lugar, viendo a quien pedirle que baile con él y un poco porque no tenía con quien hacerlo. Antuanet le preguntó si quería bailar y él le dijo que estaba bien, pero Antuanet no tenía intención de bailar con él y le dijo que baile con Mónica, en ese momento Joaquín notó a Mónica, ella trabajaba con él pero Joaquín no la había notado nunca, vale decir, sabía quién era pero nunca se puso a mirarla de verdad, fue raro, Mónica estaba bellísima con un vestido negro armoniosamente combinado con su figura, el cabello lacio y largo, Joaquín quiso decir algo más inteligente y que lo defina todo en una frase, pero sólo dijo un desatinado “ya pues”, como es lógico Mónica dijo “Claro, que te queda no?” y una tímida risa, algo que Joaquín notó y también atino a hacer. Francamente él pensaba que no bailarían más de 2 canciones, pero no fue así, bailaron casi toda la noche juntos, la pasaron muy bien y aunque ellos aún no lo sabían, el destino hizo su parte ese día, los puso en la misma línea, sin que ellos pudieran hacer nada.
Con el paso del tiempo la confianza entre ellos era otra, conversaban más seguido, ocasionalmente almorzaban juntos y empezó entre ellos una especie de amistad medio rara que no era bien vista por el entorno. Ellos tal vez no lo buscaban, pero algo más que una amistad los unía, Mónica tenía algo que cautivó a Joaquín desde esa vez, y Joaquín era para Mónica alguien diferente a lo que estaba acostumbrada en su vida cotidiana.
Después de algunas salidas y algunos problemas con el entorno, Joaquín decidió decirle a Mónica todo lo que sentía por ella, él sabía que no podía suceder algo entre ellos, pero lastimosamente cuando uno está enamorado, esta cegado y no ve con claridad las cosas; al llegar al Pub, le enseñó una carta que era para Gonzalo, novio de Mónica, ella no podía creer que tan enamorado estaba él de ella para decirle y hacer las cosas que Joaquín hizo, y le gustó esa actitud y contra todo pronóstico, Mónica le correspondió a lo que él le dijo, le dijo que sentía lo mismo que él, obviamente eso fue contra los planes de Joaquín, el esperaba una negativa para poder olvidarla definitivamente pero con esto, sólo alentó sus ganas de querer dejar de calentar la banca y ponerse la camiseta titular de su vida, y así lo hizo.
Joaquín recibía diariamente mensajes de texto en su celular y la melodía de “Look what you done” de Jet, sonaba en su celular cada vez que recibía un sms nuevo, hablaban diario o se mandaban correos, pero siempre había comunicación que alimentaba lo que crecía en ellos.
Pero el destino siempre juega su papel en la vida de todos y si algo se le va de control, pues lo arregla a como de lugar, y no le importa lo que destruya a su paso.
Joaquín tuvo que abandonar su entorno y Mónica hizo lo propio, se alejaron. No obstante se veían y en una salida, todo fue muy mágico, él creía que sólo era cuestión de tiempo para que las cosas se dieran, pero no fue así. Como ya no estaban cerca, dejaron de comunicarse con frecuencia, hablaban, pero ya no tan seguido. Joaquín no iba a permitir que todo quede así y empezaba las conversaciones, conversaciones que no eran continuadas por Mónica, él no entendía por qué ella había cambiado radicalmente de actitud, se resignaba a creer que ella quería continuar con su vida y optar por lo más fácil, la indiferencia tan dañina. Y eso hizo ella, lo olvidó; pero Joaquín, tan enamorado como estaba, insistía, pero no encontraba respuesta en Mónica, así que decidió hacer lo mismo que Mónica, una vez se lo dijo 1 + 0 es 1, y decidió olvidarla, decidió darle la razón al destino que había hecho una jugarreta para salir del aburrimiento, pero lamentablemente las cosas no son tan fáciles, así que Joaquín por más que quiso por más que intentó y trató, no pudo olvidarse de Mónica, y no podrá.
Lo fácil sería que Mónica le dijese que todo fue un error, que las cosas no se pueden dar, pero eso tampoco sucedió, el teléfono de Joaquín no volvió a sonar más, Jet no volvió a cantar.
Pero un día Jet volvió a sonar…el sms no era de Mónica, era de… Viviana, el destino decidió actuar otra vez de forma misteriosa y decidió colocar a Viviana en el juego otra vez.
El capítulo de Viviana no ha sido escrito aún, pero los que siguen el blog, pueden saber quién es, quienes no, los invito a leer desde el principio, ya se viene el capitulo intermedio en la historia de Joaquín, Viviana
Se vistió para la ocasión, y fue a la casa de Antuanet, se suponía que irían en grupo, pero al final sólo fue con Antuanet y su novio, al llegar encontró a sus amigos del trabajo y se juntó con ellos, la fiesta empezó y todos estaban bailando; Joaquín estaba sentado solo, un poco mirando el lugar, viendo a quien pedirle que baile con él y un poco porque no tenía con quien hacerlo. Antuanet le preguntó si quería bailar y él le dijo que estaba bien, pero Antuanet no tenía intención de bailar con él y le dijo que baile con Mónica, en ese momento Joaquín notó a Mónica, ella trabajaba con él pero Joaquín no la había notado nunca, vale decir, sabía quién era pero nunca se puso a mirarla de verdad, fue raro, Mónica estaba bellísima con un vestido negro armoniosamente combinado con su figura, el cabello lacio y largo, Joaquín quiso decir algo más inteligente y que lo defina todo en una frase, pero sólo dijo un desatinado “ya pues”, como es lógico Mónica dijo “Claro, que te queda no?” y una tímida risa, algo que Joaquín notó y también atino a hacer. Francamente él pensaba que no bailarían más de 2 canciones, pero no fue así, bailaron casi toda la noche juntos, la pasaron muy bien y aunque ellos aún no lo sabían, el destino hizo su parte ese día, los puso en la misma línea, sin que ellos pudieran hacer nada.
Con el paso del tiempo la confianza entre ellos era otra, conversaban más seguido, ocasionalmente almorzaban juntos y empezó entre ellos una especie de amistad medio rara que no era bien vista por el entorno. Ellos tal vez no lo buscaban, pero algo más que una amistad los unía, Mónica tenía algo que cautivó a Joaquín desde esa vez, y Joaquín era para Mónica alguien diferente a lo que estaba acostumbrada en su vida cotidiana.
Después de algunas salidas y algunos problemas con el entorno, Joaquín decidió decirle a Mónica todo lo que sentía por ella, él sabía que no podía suceder algo entre ellos, pero lastimosamente cuando uno está enamorado, esta cegado y no ve con claridad las cosas; al llegar al Pub, le enseñó una carta que era para Gonzalo, novio de Mónica, ella no podía creer que tan enamorado estaba él de ella para decirle y hacer las cosas que Joaquín hizo, y le gustó esa actitud y contra todo pronóstico, Mónica le correspondió a lo que él le dijo, le dijo que sentía lo mismo que él, obviamente eso fue contra los planes de Joaquín, el esperaba una negativa para poder olvidarla definitivamente pero con esto, sólo alentó sus ganas de querer dejar de calentar la banca y ponerse la camiseta titular de su vida, y así lo hizo.
Joaquín recibía diariamente mensajes de texto en su celular y la melodía de “Look what you done” de Jet, sonaba en su celular cada vez que recibía un sms nuevo, hablaban diario o se mandaban correos, pero siempre había comunicación que alimentaba lo que crecía en ellos.
Pero el destino siempre juega su papel en la vida de todos y si algo se le va de control, pues lo arregla a como de lugar, y no le importa lo que destruya a su paso.
Joaquín tuvo que abandonar su entorno y Mónica hizo lo propio, se alejaron. No obstante se veían y en una salida, todo fue muy mágico, él creía que sólo era cuestión de tiempo para que las cosas se dieran, pero no fue así. Como ya no estaban cerca, dejaron de comunicarse con frecuencia, hablaban, pero ya no tan seguido. Joaquín no iba a permitir que todo quede así y empezaba las conversaciones, conversaciones que no eran continuadas por Mónica, él no entendía por qué ella había cambiado radicalmente de actitud, se resignaba a creer que ella quería continuar con su vida y optar por lo más fácil, la indiferencia tan dañina. Y eso hizo ella, lo olvidó; pero Joaquín, tan enamorado como estaba, insistía, pero no encontraba respuesta en Mónica, así que decidió hacer lo mismo que Mónica, una vez se lo dijo 1 + 0 es 1, y decidió olvidarla, decidió darle la razón al destino que había hecho una jugarreta para salir del aburrimiento, pero lamentablemente las cosas no son tan fáciles, así que Joaquín por más que quiso por más que intentó y trató, no pudo olvidarse de Mónica, y no podrá.
Lo fácil sería que Mónica le dijese que todo fue un error, que las cosas no se pueden dar, pero eso tampoco sucedió, el teléfono de Joaquín no volvió a sonar más, Jet no volvió a cantar.
Pero un día Jet volvió a sonar…el sms no era de Mónica, era de… Viviana, el destino decidió actuar otra vez de forma misteriosa y decidió colocar a Viviana en el juego otra vez.
El capítulo de Viviana no ha sido escrito aún, pero los que siguen el blog, pueden saber quién es, quienes no, los invito a leer desde el principio, ya se viene el capitulo intermedio en la historia de Joaquín, Viviana
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